Nunca me importo lo que la gente pensara, o digera de mi, hasta hace poco tampoco me importaba lo que alguien me fuera a hacer,
capaz es porque no me quiero ni un poquito nose porque, siempre fui así, una piedrita, nada me influye directamente, hasta que exploto, y bueno, cuando eso pasa nada funciona, nada excepto vos.
Es increible lo mal que me pueden poner ciertas personas, y lo bien que pueden hacerme algunas cosas que el resto del mundo considera que están mal. Es como si fueras alguien mas, y yo puediera simplemente tirarme a llorar arriba tuyo.
Ojalá que tu reemplazo sea definitivo.